el equipo


Míriam Higueras
Profesora de Navakaraṇa Vinyāsa
Entiendo el yoga como una práctica de movimiento, atención y aprendizaje continuo. Mi forma de enseñar nace de una práctica personal muy ligada a la curiosidad por el cuerpo, la precisión y la búsqueda de nuevas formas de moverme.
Descubrí Navakaraṇa Vinyāsa en 2018 y conecté desde el primer momento con su carácter dinámico, su estructura y su manera de integrar movimiento, respiración, ritmo y concentración. En 2020 comencé mi formación con Dario Calvaruso, creador del método, y en 2022 completé la formación Navakaraṇa Vinyāsa Hṛdayam de 436 horas.
Desde entonces, continúo profundizando en Navakaraṇa y en el estudio del movimiento, mientras exploro otras herramientas que enriquecen mi manera de enseñar. En noviembre de 2026 realizaré la formación de Sakalya, continuando con este camino de aprendizaje y exploración.
Como profesora, me interesa especialmente encontrar el equilibrio entre precisión y libertad: entender cómo funciona el cuerpo para poder movernos con mayor conciencia, pero también con curiosidad y capacidad de exploración. Mis clases combinan exigencia, atención al detalle y espacio para que cada persona construya su propia experiencia de movimiento.
En 2026 me incorporo como Alumni Faculty de Navakaraṇa, desde donde continuaré compartiendo el método a través de formaciones y talleres, además de hacerlo diariamente en FIGA YOGA STUDIO, en Barcelona.
Para mí, enseñar es también seguir aprendiendo: observar, investigar, practicar y compartir aquello que puede ayudarnos a conocer mejor nuestro cuerpo y disfrutar más del movimiento.
Mi primer contacto con el yoga fue sin intención ninguna. Una compañera de trabajo me invitó a un taller que organizaba una amiga suya, y ese momento marcó el inicio de un camino que transformó mi vida. Desde la primera práctica, sentí cómo el yoga me ofrecía algo más que movimiento; me dio un espacio de paz, de conexión conmigo misma, de presencia y de respiración consciente.
El yoga me ayudó a conectar con mi cuerpo y mi fuerza, pero, sobre todo, transformó mi mente. Empecé a vivir con más calma, en presencia, en sincronía con mi cuerpo y valor propio. Esa conexión me llevó a profundizar más en esta disciplina y, tras casi tres años practicando, decidí formarme en el método Navakarana, completando módulo 1 y 2.
A través de mi práctica y formación, aprendí que el yoga es un acto de respeto hacia una misma, un recordatorio de que nuestro cuerpo es nuestro templo y merece cuidado, compasión y amor. Descubrí que la verdadera fuerza no es solo física; es también determinación, confianza en uno mismo, ser autentico y comprometerse a seguir aprendiendo, sin juicios ni demasiadas exigencias.
Hoy, como profesora, mi mayor motivación es sostener y guiar a otras personas en su propio camino de autoconocimiento y autosanación. Me llena ver cómo mis alumnos progresan, cómo se permiten superar sus propios límites y encontrar equilibrio, fuerza y flexibilidad tanto en el cuerpo como en la mente. Para mí, el yoga es como una coreografía, donde el cuerpo fluye de una postura a otra con intención.
Mi objetivo es que cada persona que asista a mis clases experimente esa fluidez y se sumerja en su respiración y su cuerpo, viviendo plenamente el momento presente.
Si decides acompañarme en esta práctica, quiero ofrecerte un espacio donde puedas descubrir tu propia fuerza, conectar contigo mismo y encontrar ese momento de paz que a mí tanto me transformó.
Con amor, Cris.
Cris Márquez
Profesora de Navakaraṇa Vinyāsa
Me llamo Lucía, nací en Vitoria, País Vasco en 1993. Actualmente vivo en Barcelona por trabajo. Soy fotógrafa de profesión y de corazón, pero, como a muchas, cuando se cruzó la práctica de Navakaraṇa en mi camino todo cambió.
Entender la conexión con mi cuerpo y mi mente se ha convertido en algo vital en mi día a día. El método me ha ayudado a conocerme. A escucharme. A respetarme y a dar lo mejor de mí en cada momento.
Para mí lo que pasa en la esterilla se traslada a todo lo demás, ser más flexible o ganar más resistencia también en el resto de áreas de mi vida. La expansión del cuerpo y a su vez la mente, derribando mis propias barreras y limitaciones.
En 2024 me gradué de módulo 1 y 2 de Navakaraṇa y este año 2025 termino de completar la formación con los módulos 3 y 4.
Llevo practicando desde 2022 y este método ha mejorado tanto mi vida que no conozco mejor manera de vivir que no sea compartirlo y enseñarlo.
A finales de 2025 sigo ampliando mi formación y realizo una formación para aplicar el yoga en mujeres embarzadas y acompañarlas antes y después de parto.
Lucía Delgado
Profesora de Navakaraṇa Vinyāsa


